Sobre su obra, escribe Carlos Sentí en el Diario Levante el 9 de marzo de 1979: “Esperamos ocuparnos largamente de esta pintura de coloración, que no nos atreveríamos a calificar de fauve, pero que tiene algo especial y singularísimo. Diríamos que es una amable y certera exageración de los tonos .

 

El 11-7-1981 en Canfali (Alicante), escribe Edelmiro Trillo: “... Es un pintor de una personalidad acusadísima que tiene siempre a transformar la realidad, ya que su idea no es copiar, sino crear. La naturaleza le inspira, pero no la traslada tal cual es al lienzo sino que la hace pasar por su tupido cedazo que cierne calidad “.

 

Algo parecido opina J. Turriano en 1981, cuando escribe en el Adelantado (Segovia) el 13 de Agosto: “.En el estilo, Paulino Lorenzo gusta de retorcer el dibujo, y de realizar una coloración y pigmentación de tonalidades vivas y eléctricas, todo ello con aire de ilustración, que pueden estar entre un Van Goht, Anglada Camarasa, Torragero, y Saenz de Tejada... En el fondo Paulino Lorenzo es un expresionista que plasma el gesto, el chispazo, y la sensación fuerte

 

El 2-VIII-1985 en el mismo medio vuelve a escribir: “El artista se enfrenta a sus temas paisajísticos con un talante sincero, en ocasiones buscando el esquema y la síntesis, y en estos momentos apenas retorcido y más tranquilo. Sus esmaltes y pinturas se hermanan precisamente en esa luminosidad, eléctrica, pero también tamizada y equilibrada, que constituyen el fruto de sus meditaciones plásticas “

 

La constante también es percibida por Ismael Fernández a propósito de la Exposición celebrada en la Galería Amaga de Avilés, cuando en El Correo del 4-V-1990, escribe: Podemos decir que en el original concepto del color y su directa relación con las formas es donde Lorenzo Tardón imprime a su obra pictórica el particular sello de su personalidad artística, en la que la riqueza imaginativa se combina con el total dominio de la técnica del color “

 

En Julio de 1995 se puede leer en el adelantado de Segovia, con motivo de la exposición allí celebrada, lo que escribe   Antonio Madrigal: De modo que no estamos aquí ante el típico paisajista

neoimpresionista castellano; Más bien Paulino Lorenzo Tardón se decanta por un neoexpresionismo o neofauvismo, aderezando su obra (algunas veces) con unas gotas de ensoñación delirante. O sea, un cóctel Munch, Utrillo y Lautrec, en el cual domina, naturalmente, un 80% de personalidad propia del artista “.

 

Sin menoscabo para el resto de la obra pictórica de Paulino, a mí lo que más me entusiasma son sus esmaltes. Creo que en esta difícil técnica brilla a considerable altura, alcanzando calidades de gran belleza plástica. Rubén Darío Velázquez. En el catálogo de la exposición celebrada en el Centro Cultural el Soto de Móstoles, enero de 1997

 

Critica: Revistar nº 47, año 2000. Exposición Colectiva, Mos-Art en el Soto

Alguien dijo que “lo difícil en una obra de arte es que al verla creamos en la sencillez, sin descubrir toda la dificultad que entraña” lo que en el caso de Paulino Lorenzo Tardón se cumple en un cien por cien.

D.M. En la revista se reproduce el óleo calle de Valladolid, de 61x46 cm, ILB

 

El Adelantado, Segovia, 30 de agosto 2001:” Paulino Lorenzo Tardón es de los pintores que posee “química” propia en cuanto a la entonación de los colores” Sigue diciendo, Antonio Madrigal a propósito de mi exposición en la Galería Garajarte: Yo en anteriores críticas de sus anteriores muestras hablé de lo fauve (un cierto neo-fauve, en lo suyo). Ahora me decanto más en pensar en un “Neo-Modernismo”, con unos ecos y aromas de un Anglada Camarasa, por ejemplo, y también un “Neo-Japonesismo” u “orientalismo”, aromas también gratos al pintor loco pelirrojo de la única oreja, y también al gran Matisse... Siempre en todos estos paisajes está el limpio mirar del artista.”